¿QUIENES SOMOS?

Somos alumnas de Magisterio,
y como este es un tema serio,
con talante, criterio
y estrujamiento de cerebro
os contaremos muchas cosas
que aunque ni divertidas ni graciosas,
nos acercaran a la actual:
"DEPRIVACIÓN SOCIOCULTURAL"

¿QUÉ ES LA DEPRIVACIÓN SOCIOCULTURAL?

La realidad social, familiar y cultural de los alumnos y de las alumnas que proceden de una cultura socialmente marginada
y/o minoritaria, es distinta a la del resto de alumnos.

Los valores culturales de su medio social y familiar suelen ser diferentes de la cultura del medio escolar. Esto provoca situaciones de riesgo que implican desarraigo y entornos límites y/o de extrema dificultad (desigualdad, marginación, rechazo, desestructuración familiar, etc.).

Para evitarlas, nuestro sistema educativo diseña una serie de estrategias educativas fundamentadas en la siguientes
características:

– Las situaciones de riesgo y de exclusión implican necesidades educativas.

– La lucha contra la discriminación y la desigualdad es uno de los principios básicos de nuestro sistema educativo (Título V de la LOGSE).

– Se promueven múltiples medidas para centros y colectivo que padecen estas circunstancias(MEC, 1995, 1996, 1999; CECJA, 1994, 1999).

–La educación de los ciudadanos se realiza sobre la base de una propuesta más social y una lógica de servicio público.

– Se reconceptualizan las necesidades educativas especiales hacia planteamientos más atentos a los marcos y
contextos sociales en los que se desarrollan los alumnos.

– Desde la perspectiva de la pedagogía de la complejidad se trata de conseguir una escuela de calidad para todos.


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martes, 20 de diciembre de 2011

ARTÍCULO SOBRE EL AUMENTO DEL SUICIDIO INFANTIL

La alarmante problemática del suicidio en adolescentes.

Muerte, antes de conocer la vida
Por Ivana Fischer

Técnica en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER)
“En Argentina, cada cuatro horas hay un suicidio; la mayoría se produce en menores de 24 años”. La información pertenece a un relevamiento realizado por la organización no gubernamental Red Solidaria. Depresión, aislamiento emocional, pérdida de autoestima, estrés, problemas mentales, fantasías románticas, gusto por el peligro, abuso de drogas y alcohol, disponibilidad de armas de fuego..., todo esto se puede resumir en “falta de un perfil personal consistente”.

La Red Solidaria de Argentina presentará un proyecto para la creación de un Ministerio Nacional de Salud Mental en el próximo Congreso Argentino de Psiquiatría, que se celebrará en la ciudad bonaerense de Mar del Plata, del 19 al 22 de abril próximos. Además de brindar datos, la asociación alertó sobre las consecuencias de la denominada “depresión otoñal”, que en esta época afecta especialmente a los “sectores más vulnerables” y “preocupa a los profesionales de la salud de todo el país”.

La cruda realidad del suicidio no es privativa de nuestro país: distintos informes señalan que por ejemplo, en Suiza y Francia, el suicidio es una de las principales causas de mortalidad en personas cuyas edades están comprendidas entre los 15 y 29 años, o también que durante 1999 en los Estados Unidos se suicidaron cerca de 2500 jóvenes menores de 20 años, constituyendo un importante problema de salud pública. Similar realidad se explicita para el caso de México.

Otro dato más: cada 40 segundos se produce algún suicidio en el mundo

El suicidio de adolescentes es una tragedia que afecta no sólo al individuo, sino también a la familia, los amigos y la comunidad donde vivía. A menudo el suicidio se vive como un fracaso personal por parte de padres, amigos y médicos que se culpan por no detectar signos que los alerten. También es considerado como un fracaso por la comunidad, al servir de vivo recordatorio de que la sociedad, a menudo no entrega un ambiente saludable, de sostén y educativo donde los niños crezcan y se desarrollen.

Para no ser tediosa con datos y estadísticas que siempre quedan en eso, en datos y estadísticas, traigo a colación una obra que desde hace bastante me intrigaba y recién por estos días me decidí a leer, la de Paula Coelho, “Verónica decide morir”.

Este es un libro que nos enfrenta con una arista de la vida, para muchos desconocida. A grandes rasgos la historia da cuenta de una joven, Verónica, que tiene los mismos sueños y deseos que cualquier persona de su edad. Cuenta con un buen trabajo y no le faltan pretendientes. Su vida transcurre sin mayores sobresaltos, sin grandes alegrías ni grandes tristezas. Pero no es feliz. Por eso, la mañana del 11 de noviembre de 1997, Verónica decide morir. En su camino hacia la muerte, descubre que cada segundo de la existencia es una opción que tomamos entre la alternativa de seguir adelante o la de abandonar. La joven experimenta placeres nuevos y halla un nuevo sentido a la vida, un sentido que le había permanecido oculto hasta ese momento.

Escuchen este fragmento de Veronica decide morir: “—Tengo una hija de tu edad. Cuando llegaste aquí, llena de sueros y tubos, me puse a pensar por qué una chica bonita, joven, que tiene una vida por delante, había decidido quitarse la vida.

"Pronto comenzaron a correr historias: la carta que dejaste (y que nunca creí que fuera el verdadero motivo) y los días contados por causa de un problema incurable del corazón. No podía apartar de mi mente la imagen de mi hija: ¿y si ella decidía hacer algo parecido? ¿Por qué ciertas personas intentan ir en contra del orden natural de la vida, que es luchar para sobrevivir de cualquier manera?
—Por eso estaba llorando —dijo Veronica—. Cuando tomé las pastillas yo quería matar a alguien que detestaba. No sabía que existían, dentro de mí, otras Veronicas a las que yo sabría amar.
—¿Qué es lo que hace que una persona se deteste a sí misma?
—Quizás la cobardía. O el eterno miedo de equivocarse, de no hacer lo que los otros esperan. Hace algunos minutos yo estaba alegre, había olvidado mi sentencia de muerte; cuando volví a entender la situación en que me encuentro, me asusté”.

No pretendo “venderles” esta obra, pero creo que si algún adolescente que tiene intenciones de quitarse la vida, lo lee, tal vez podría cambiar de idea.
Quizá falte eso, más reflexión, entender que el hombre no es sólo su cuerpo, sino una entidad que piensa, que siente y que tiene la responsabilidad de cumplir un Rol Social. Tal vez las cifras aumentan porque en la actualidad se está a la búsqueda de las “nuevas sensaciones” y porque hay un desenfrenado seguimiento del materialismo.

Quiero también que compartamos esta cita del libro “Vivir, amar y aprender” de Leo Buscaglia (Emece Editores, 1984): “Toda mi vida viví dentro de un coco. Era un lugar oscuro y estrecho, especialmente de mañana, cuando tenía que afeitarme. Pero lo que más me mortificaba era que no había forma de tomar contacto con el mundo exterior. Si nadie encontraba el coco por casualidad y lo golpeaba para abrirlo, estaba condenado a pasarme la vida encerrado adentro. Y quizá morir allí también. Morì en ese coco. Dos años más tarde alguien se topo con el coco, y lo abrió y me encontró allí, encogido, seco como una pasa. ‘¡Que pena!’, dijeron. ‘Si lo hubieramos hallado antes, tal vez habríamos podido salvarlo. A lo mejor hay otros encerrados como él”. Y Buscaglia nos deja algo más: “No vivamos dentro de un coco. Hay un mundo afuera. Hay cosas fantásticas para ver, sentir, desear y lograr. La intención del Creador no fue que nos pasáramos la vida dentro de un coco o de una bellota. Ese sería el mayor de los pecados, no arriesgarse a salir del cascarón”.

¡No vivo en un coco! Me doy cuenta que a veces la problemática que está detrás de un suicidio es mucho más compleja que hablar de falta de amor, cariño y comprensión... Pero si edificamos nuestra vida y la de nuestros hijos con estos pilares, además del respeto, solidaridad, comprensión, fe, tal vez no tendríamos que lamentar tantas familias destruidas de nuestro entorno producto de la intención premeditada de quitarse la vida.

Aumento de Depresión entre Adolescentes

La profundización de la crisis está dejando una marca indeleble en los adolescentes. En una reunión de la Sociedad Argentina de Pediatría, los secretarios de las áreas de Adolescencia de todas las filiales de la entidad denunciaron que desde diciembre en los servicios hospitalarios especializados en púberes de todo el país se observa un aumento de intentos de suicidios y de cuadros de depresión y de estrés, de ataques de pánico y de consultas por adicciones, según informó a Página/12 Eduardo Rubinstein, directivo de la SAP.
También se incrementaron los casos de fugas de hogar porque los chicos “no se bancan” los problemas de sus casas. Hay más consultas por trastornos de la conducta alimentaria, y más casos de adolescentes víctimas de abusos y malos tratos.
“Estamos viendo desnutrición en prepúberes y púberes que nunca habíamos visto en el país”, advirtió Cándido Roldán, presidente de la Fundación Argentina de Adolescencia (FADA).
En el Hospital de Clínicas tienen un tipo de consulta nueva: padres desorientados porque sus hijos de 15 o 16 años quieren irse del país. “Los chicos están escépticos, pero más que nada desesperanzados por el discurso de sus padres”, resumió María del Carmen Hiebra, jefa de Adolescencia del Hospital Gutiérrez.
Uno de los cambios más notorios es el deterioro de la salud de los adolescentes de los sectores más postergados. Desde diciembre, los más pobres dejaron de ir a los servicios hospitalarios.
“Hasta el año pasado, la población que atendíamos tenía mayoritariamente primaria incompleta y completa. Ahora, los que vienen están en la secundaria o tienen estudios terciarios. Los pobres de solemnidad ya no llegan”, observó Eugenia Trumper, jefa de Adolescencia del Rivadavia.
Un panorama similar aparece en otros hospitales de la ciudad de Buenos Aires. “Por no poder viajar, llegan más tarde a la consulta y estamos viendo cuadros cada vez más graves. Si antes llegaban con una apendicitis ahora los vemos con peritonitis.
Soy infectólogo y estoy viendo casos de tuberculosis en adolescentes como no he visto en años”, precisó Eduardo Rubinstein, secretario del Comité de Adolescencia de la SAP y coordinador del área de Adolescentes del Hospital Muñiz.

Flaquísimos

“Así como hay factores de riesgo en los adolescentes, también hay factores protectores. Uno de ellos es el proyecto de vida y hoy ha desaparecido, no lo tienen.
Viven al día, sin posibilidades de pensar en su futuro”, reflexionó Rubinstein. Este caldo de cultivo está generando ya consecuencias en la salud mental de los jóvenes. Dos semanas atrás, los secretarios de los comités de Adolescencia de todas las filiales del país de la SAP coincidieron en una reunión en Buenos Aires para analizar, precisamente, el impacto de la crisis en la pubertad.
Aunque todavía no lo cuantificaron, todos señalaron que en los servicios hospitalarios se está observando un notable incremento de los intentos de suicidios, de los cuadros de estrés y de depresión, de ataques de pánico y de patologías psicosociales como el alcoholismo y la adicción a las drogas.
“Las crisis de angustia, los ataques de pánico y las fobias están a la orden del día. Cinco o diez años atrás eran consultas aisladas,"

lunes, 17 de octubre de 2011

Depresión infantil
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http://www.youtube.com/watch?v=2fSiYgP_vt0&feature=related



Este video muestra un resumen de algunos rasgos psicológicos y su expresión en el papel. Esta exposición pretende ser aproximativa. No deben, en todo caso, interpretarse las asociaciones de determinadas características con evidencias ciertas de la presencia de determinadas conductas o patrones emocionales.

A continuación adjuntamos una tabla basada en probabilidades estadísticas no en hechos con seguridad absoluta. Se trata sólo de pistas que pueden orientar una evaluación más objetiva y especializada en los ámbitos que se consideren relevantes.

Rasgos Psicológicos: Indicadores gráficos:
Agresividad, desobediencia Presencia de dientes muy destacados. Brazos largos con manos cerradas. Garras en lugar de dedos. Formas con trazos rectos muy alargados y en sentido ascendente. Marcada asimetria de las extremidades cuando se representan personas. Dibujo de números, letras, signos u objetos repetidos siguiendo una progresión ascendente en su tamaño.
Ansiedad - Temor Los temores infantiles se manifiestan en el dibujo mediante un grafismo reducido, indeciso, pequeño, simple en su forma. En ocasiones, el niño puede preferir dibujarse dentro de una casa, vehiculo, etc. que le proporcione cobijo frente al mundo externo y sus fantasmas. Poca expresividad en las caras. Si el temor es hacia alguna persona en concreto, la representará con brazos cortos o sin ellos. La presencia de ansiedad puede reflejarse también en el sombreado de la cara(parcial o total) siendo muy significativo entre los 5 y 12 años.
Motivación para el Aprendizaje y la Escuela Dibujos bien proporcionados enriquecidos con algunos detalles. Las caras suelen representarse con grandes ojos, hay expresión, el cuello suele estar presente. El dibujo está bastante centrado y ocupa buena parte del papel. Brazos abiertos y piernas bien definidas. Caras sonrientes, elementos extra como pequeños animales (caracoles, mariposas...).
Egocentrismo Cabeza grande, formas exageradas. Si se trata de un dibujo de familia o de varias personas, el niño se dibuja primero y aparece notablemente más grande que los demás.
Comportamientos y pensamientos obsesivos El dibujo se realiza siempre con un método muy similar, siguiendo una misma rutina un mismo tema o colores. Es un dibujo elaborado que crea mucha ansiedad al niño si se equivoca o cree que no le ha quedado bien. Necesidad de borrar con frecuencia. Trazos simples muy repetitivos pueden estar asociados a discapacidad mental.
Inseguridad Brazos y manos pequeñas y/o pegados al cuerpo. Piernas delgadas o inestables. Trazo irregular, inseguro, fallos con rectificaciones frecuentes. Figuras comprimidas o pequeñas. Inclinación de la figura en 15º o más.
Perseverancia Figuras bien contorneadas. Riqueza de detalles. Los personajes aparecen con el rostro expresivo y con todos los elementos. Cabello bien definido. Si se utiliza el color se ha rellenado gran parte del dibujo. Trazo pausado poco impulsivo. Buena atención.
Déficit atencional. Impulsividad Dibujo desorganizado. Normalmente a mayor déficit atencional menor capacidad para estructurar un dibujo global. El niño preferirá dibujar pequeños objetos inconexos de diferentes temáticas y formas. Poca definición, pobreza de detalles. Objetos irreales o muy distorsionados. Cuando coinciden déficit atencional e impulsividad el dibujo pasa a ser más una descarga tensional que una actividad placentera. El niño dibujará sólo elementos de su interés y tenderá a ocupar todo el espacio del papel con pocas formas mal dispuestas.
Lateralidad Cruzada La lateralidad cruzada se manifestará por la presencia de figuras, letras o numeros en forma invertida (como reflejadas en espejo). El trazo del dibujo será irregular con formas distorsionadas
Autocontrol Simetria en el dibujo. Formas onduladas, bien proporcionadas. Si el dibujo está coloreado no se traspasan los límites del contorno.
Autoestima Buena organización del espacio. Brazos y manos abiertos. Tamaño de la figura grande. El dibujo suele ocupar casi todo el espacio del papel con una distribución adecuada. Expresión positiva en las caras cuando aparecen varias figuras.
Problemas de relación social o con sus iguales Brazos pegados al cuerpo, expresión neutra o triste. La figura puede mostrarse indistintamente (según como lo vive el niño) grande o pequeña. Grande cuando se vive la situación como agresión hacia uno mismo y hay que responder o plantar cara. Pequeña cuando el sentimiento es de indefensión, temor o incapacidad.
Discapacidad Mental El rasgo fundamental es la pobreza y poca variabilidad de los detalles. Dependiendo del nivel cognitivo el niño, éste puede efectuar el dibujo de una figura humana pero será incapaz de introducir variaciones significativas para distinguir, por ejemplo, un hombre de una mujer. Asimetria en las extremidades y/o poca integración de las partes.